Esa izquierda del 'todo mal' fascinada con los éxitos de la extrema derecha y de su batalla cultural y culpando de todo a la izquierda (a la que acusa de posmo y de estar a por uvas) obvia muchas cosas en su análisis y demuestra lo poco que conoce a la extrema derecha.
La batalla cultural de la extrema derecha que hoy está en boca de todos lleva en marcha 50 años. Lo que estamos viendo se planeó tras Mayo del 68. Una reconversión necesaria para despojarse del estigma del nazi-fascismo y entrar en el juego democrático
Leyeron y destriparon a la izquierda. Desde Marx, Lenin y Gramsci hasta la Escuela de Frankfurt. Interpretaron las estrategias y los éxitos de esa hegemonía cultural de izquierdas, del 'sentido común' progresista que conseguía cada vez más derechos y libertades. Y tomaron nota.

Su objetivo era darle la vuelta a ese sentido común progresista usando sus propias armas y, poco a poco, insertar lo reaccionario, sus propios marcos, no solo en la sociedad, sino en la propia izquierda. Una base de confusión, apropiación de símbolos, lenguaje e imaginario.
La derecha convencional vio un filón en esta nueva corriente (más intelectual que política entonces, lo que ellos mismos llaman 'metapolítica'). Adoptó parte de su estrategia pero la usó también para infiltrarla en la izquierda, dinamitando desde dentro a sus principales enemigos
No es nada casual que hoy exista una corriente de izquierdas abiertamente reaccionaria que ha asumido los marcos de la extrema derecha en temas de género, migraciones, centralismo, islamofobia, etc. Y que cada vez sea más promocionada por medios de comunicación de derechas.
Una izquierda cuya obsesión es la otra izquierda que no compra estos marcos, a la que acusan de 'posmo' con la táctica del cherrypicking, using cases concretos para deslegitimar algunas históricas luchas hasta hoy lideradas por la izquierda: feminismo, antirracismo, LGTB, etc .
Mientras, se fascinaban con personajes como Fusaro que ofrecía charlas para neofascistas de Casa Pound, los mismos que reivindican y tratan de resignificar a Chavez, al Che, a Bobby Sands o al propio Karl Marx.

Esta izquierda seducida por los discursos de Fusaro, que acusa a los antifascistas de luchar 'contra un enemigo imaginario', y habla de 'izquierda arcoiris' para defenestrar las luchas feministas y del colectivo LGTBI.
Golazo neofascista por la escuadra
Golazo neofascista por la escuadra
Una izquierda que acusa a la que nunca se movió de su posición (feminista, antirracista, pro derechos humanos) de ser la culpable del auge de la extrema derecha por 'desatender a la clase obrera' plantea una falsa dicotomía entre DDHH y lucha de clases . .
El neoliberalismo ha sabido explotar muy bien también las 'luchas identitarias' para quitarles ese componente de clase, pero eso no deslegitima esas luchas, y menos a quienes las libran y nunca desatendieron ni relegaron la cuestión de clase. Pero sembrar la duda ya es suficiente
Que sea parte de la propia izquierda la que deslegitime determinadas luchas ya es una victoria de esta batalla cultural. El divide y vencerás de toda la vida. Objetivo cumplido por parte de la extrema derecha. Feministas, izquierdistas y más peleándose entre si. Misión cumplida.
Luego, la extrema derecha, que no tiene ninguna intención de cambiar el orden social, y es de hecho la punta de lanza contra la lucha de clases, hace 4 discursitos 'de clase', y parte de la izquierda dice: ¡Veis! ¡Ellos si que se preocupan por lo material!
Y entonces sale a relucir la pus: que si los inmigrantes no se integran, que si los islamistas, que si la teoría queer y el señor que quiere ser un perro, que si los veganos y ecologistas vendeobreros ... Vamos, que le compran el género a la ultraderecha y hasta le dan propina.
A pesar de la necesaria autocrítica que debe hacer la izquierda (sin renunciar nunca a sus conquistas ni a sus posiciones), esta izquierda del 'todo mal' se dedica a criminalizar y atacar al resto mientras escribe en medios de derechas y hasta organiza debates con fascistas.
Ejemplo de lo que digo: le regalas los DDHH al neoliberalismo y acusas de 'brilli-brilli' a quienes defienden tanto los DDHH como el cambio en lo político y económico. Un anticapitalismo que no sea antirracista ni feminista no es de izquierdas.
Considerar a Merkel antirracista y feminista si que es una victoria del neoliberalismo y es también lo que dice la extrema derecha, que acusa a la derecha alemana de lo mismo. Es como decir que el gobierno de España es comunista. Es el marco de la derecha
Renunciar a los derechos humanos porque los Estados capitalistas utilizan como excusa para sus batallas es otra victoria del neoliberalismo y del neofascismo. No hablo de la Declaración, hablo de lo que siempre defendió la izquierda: proteger al débil frente al poderoso.
Insisto: el neoliberalismo trata de quitar el componente de clase a todo. Eso nadie lo niega y hay que desenmascararlo y combatirlo. Otra cosa es que abandonemos esas trincheras y se las regalemos a los neoliberales. O, peor, a los fascistas.
Creer que la extrema derecha sí que se preocupa por los problemas reales de la gente es un error no solo de primero de antifascismo, sino de primero de marxismo. Si crees que los marcos de la extrema derecha contra minorías o derechos humanos tienen sentido, reflexiona, bro.
Insisto: Parte de la responsabilidad es también de la socialdemocracia que no ha sabido o no ha querido defender a las clases populares, que apuntala el neoliberalismo y da balas tanto a la izquierda reaccionaria como la extrema derecha
Se puede y se debe criticar a la izquierda institucional, pero de nada sirve si quien lo critica no está construyendo por abajo, no está en movimientos sociales sacándole los colores no solo a los gobernantes sino a los capitalistas ya los fascistas. Gruñir desde casa es fácil.



Comentarios
Publicar un comentario