Se veía venir. Los ciudadanos explotan en la calle por la torcida justicia. La calidad de nuestra democracia está siendo cuestionada, no sólo por el líder de Unidas-Podemos, sino por millones de personas. El escandaloso encarcelamiento del rapero Hasel, ha sido la chispa, la gota que desborda el vaso de lo permisible. A los ciudadanos no les ha quedado más opción, ante, una vez más apatía y ñoña parquedad histórica del Psoe de afrontar sensatas demandas, reformas urgentes, que expresar en la calle su irritación, porque sus representantes, sus administradores miran, errada y estultamente más su ombligo y su poltrona, que atender el quehacer por lo que fueron elegidos. El Psoe una vez más, obviando, soslayando el desasosiego que engendra sentencias que privan de libertad, sancionan, encarcelan y obligan a exiliarse a inocentes ciudadanos, para defender su conquistada dignidad, no interviene, dejando activa la antidemocrática y perversa ley mordaza, que excita el ambiente con sus brasas de injusticia y tiranía, emitiendo malos y tóxicos humos; y permitiendo por desidia, que otras muchas obsoletas e interesadas leyes represoras campen a sus anchas, coaccionando la libertad de expresión tan dolosamente conseguida por nuestros admirables y valientes mayores.
Individuos, en nuestro caso, trabajadores de la ¿justicia?, con morriña de tiempos feudales, caciques, (por eso y sólo por eso de conservar sus desmedidos, obscenos, ilegítimos privilegios, abusos continuados en el tiempo), ensayan retornar al pasado represor, con subterfugios y ratonero proceder; manipulando, mal aplicando la potestad que desde su puesto público creen ostentar, interesada patológica en general; dándose, alguien les dio, impunidad en su tenebrosa potestad para abolir derechos conseguidos y restringir la libertad. En su abyecto miope punto de mira, justificados y alentados por encenagadas denuncias de asociaciones varias, que por coherencia legal deberían sobreseer, felices con la Ley Mordaza, paradigma de cualquier dictadura, y otras, tenebrosas en su redacción, acosan, asedian, persiguen, sitian a personas comprometidas, porque en su subjetiva troglodita embriaguez intelectual, cuestionan su pancista bienestar. Proyectan, no sólo parece, abatir a su presa con veredictos, (aviso a navegantes), con el simple y llano objetivo, de apropiarse de los recursos de los otros, a costa del quebranto e indigencia de la sociedad; planeando, palmaria enfermiza verdad, exhumar la fórmula, con sombría finalidad, -aferrado al espacio, dolo perseverante en el tiempo-, para fiscalizar a sus disidentes, futuras presas, quizás ya, en su venenosa lista.
Pretenden, todo apunta a ello, lograr, ciudadano a ciudadano, lo que otro descerebrado, Tejero, quiso conseguir, de una vez, por la fuerza de las armas; abolir la democracia. No necesitan tiros ni tanques, para dar su chusco garrotazo a ciudadanos honrados; basta que un prepotente, cínico e iletrado ideologizado magistrado actúe de mala fe y ese ciudadano, en activo compromiso empático con su hábitat que dichosamente vivía, pasa, con lacónica siniestra firma, de democracia a execrable dictadura, de inocente y decente ciudadanos a delincuente a fustigar.
Por “galera” han pasado, -la pesadilla continua-, personas honestas; titiriteros fachosamente acusados junto con sus guiñoles de terroristas; raperos que denuncian en sus letras, a manadas de ladrones; clientes de un bar, donde hubo violencia, sí, pero nada relacionado con el terrorismo, imputados con manifiesta malsana falsedad, sin razonado ni razonable motivo; ciudadanos que ejercen su derecho a la huelga y los que defienden el artículo 47 del derecho a la vivienda, perseguidos, castigados, encarcelados. Una democracia no puede funcionar ni prosperar con tantos jueces y fiscales, prevaricadores, con patología ideológica, con intereses con las partes implicadas y, falta de ética. Una democracia no se puede reformar si el partido del gobierno que se dice de izquierda, progresista, no actúa con urgencia, cuando procede en tiempo y lugar. Y sí, el Psoe es en gran parte responsable de que los ciudadanos hayan tenido que salir a la calle, para denunciar la desidia de este partido en el gobierno ante tanta sin razón, ante tanta injusticia, a sabiendas, la historia nos lo recuerda, que ha sido con la fuerza, con la lucha, que se han conseguido tantos derechos, y deberes y, por no alargarme, la democracia.
Ni un exiliado más, ni un perseguido más, ni un encarcelado más. ¡Cuidado, cualquiera puede ser el siguiente! Quedamos nosotros, la razón, y la justicia Europea, frente a estas fuerzas, trabajadores cavernícolas, que usurpan, chulescamente, nuestras instituciones, que no son decentes, independientes, imparciales, justos, con intereses particulares y patología ideológica en su psiquis cincelada.
A nadie le gusta la violencia, pero si no queremos ser hipócritas, autoengañarnos, casi siempre ha hecho acto de presencia en toda conquista, e incluso, tendríamos que considerarlo seriamente, -según las circunstancias-, habría que legislarla cuando detrás de esa fuerza, de esa lucha, de esa acción, esté la voluntad de abolir, neutralizar, deshacer, desintegrar, todo aquello que lastra una democracia, que degrada a sus ciudadanos y damnifica su libre convivencia.
Individuos, en nuestro caso, trabajadores de la ¿justicia?, con morriña de tiempos feudales, caciques, (por eso y sólo por eso de conservar sus desmedidos, obscenos, ilegítimos privilegios, abusos continuados en el tiempo), ensayan retornar al pasado represor, con subterfugios y ratonero proceder; manipulando, mal aplicando la potestad que desde su puesto público creen ostentar, interesada patológica en general; dándose, alguien les dio, impunidad en su tenebrosa potestad para abolir derechos conseguidos y restringir la libertad. En su abyecto miope punto de mira, justificados y alentados por encenagadas denuncias de asociaciones varias, que por coherencia legal deberían sobreseer, felices con la Ley Mordaza, paradigma de cualquier dictadura, y otras, tenebrosas en su redacción, acosan, asedian, persiguen, sitian a personas comprometidas, porque en su subjetiva troglodita embriaguez intelectual, cuestionan su pancista bienestar. Proyectan, no sólo parece, abatir a su presa con veredictos, (aviso a navegantes), con el simple y llano objetivo, de apropiarse de los recursos de los otros, a costa del quebranto e indigencia de la sociedad; planeando, palmaria enfermiza verdad, exhumar la fórmula, con sombría finalidad, -aferrado al espacio, dolo perseverante en el tiempo-, para fiscalizar a sus disidentes, futuras presas, quizás ya, en su venenosa lista.
Pretenden, todo apunta a ello, lograr, ciudadano a ciudadano, lo que otro descerebrado, Tejero, quiso conseguir, de una vez, por la fuerza de las armas; abolir la democracia. No necesitan tiros ni tanques, para dar su chusco garrotazo a ciudadanos honrados; basta que un prepotente, cínico e iletrado ideologizado magistrado actúe de mala fe y ese ciudadano, en activo compromiso empático con su hábitat que dichosamente vivía, pasa, con lacónica siniestra firma, de democracia a execrable dictadura, de inocente y decente ciudadanos a delincuente a fustigar.
Por “galera” han pasado, -la pesadilla continua-, personas honestas; titiriteros fachosamente acusados junto con sus guiñoles de terroristas; raperos que denuncian en sus letras, a manadas de ladrones; clientes de un bar, donde hubo violencia, sí, pero nada relacionado con el terrorismo, imputados con manifiesta malsana falsedad, sin razonado ni razonable motivo; ciudadanos que ejercen su derecho a la huelga y los que defienden el artículo 47 del derecho a la vivienda, perseguidos, castigados, encarcelados. Una democracia no puede funcionar ni prosperar con tantos jueces y fiscales, prevaricadores, con patología ideológica, con intereses con las partes implicadas y, falta de ética. Una democracia no se puede reformar si el partido del gobierno que se dice de izquierda, progresista, no actúa con urgencia, cuando procede en tiempo y lugar. Y sí, el Psoe es en gran parte responsable de que los ciudadanos hayan tenido que salir a la calle, para denunciar la desidia de este partido en el gobierno ante tanta sin razón, ante tanta injusticia, a sabiendas, la historia nos lo recuerda, que ha sido con la fuerza, con la lucha, que se han conseguido tantos derechos, y deberes y, por no alargarme, la democracia.
Ni un exiliado más, ni un perseguido más, ni un encarcelado más. ¡Cuidado, cualquiera puede ser el siguiente! Quedamos nosotros, la razón, y la justicia Europea, frente a estas fuerzas, trabajadores cavernícolas, que usurpan, chulescamente, nuestras instituciones, que no son decentes, independientes, imparciales, justos, con intereses particulares y patología ideológica en su psiquis cincelada.
A nadie le gusta la violencia, pero si no queremos ser hipócritas, autoengañarnos, casi siempre ha hecho acto de presencia en toda conquista, e incluso, tendríamos que considerarlo seriamente, -según las circunstancias-, habría que legislarla cuando detrás de esa fuerza, de esa lucha, de esa acción, esté la voluntad de abolir, neutralizar, deshacer, desintegrar, todo aquello que lastra una democracia, que degrada a sus ciudadanos y damnifica su libre convivencia.
Joaquin Rivas en PODEMOS REPUBLICANO Y ANTIFASCISTA ✊ (ExS)

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